El río Paraná volvió a quedar bajo seguimiento en Corrientes debido a una proyección que anticipa una posible nueva crecida durante las próximas dos semanas. El escenario se presenta luego de los niveles elevados registrados durante septiembre en distintos puntos de la provincia.
De acuerdo con los modelos hidrológicos citados por especialistas, el río podría volver a aumentar su nivel hacia mediados de octubre. En Goya, el escenario proyectado podría llevar al Paraná a acercarse al nivel de alerta establecido para esa localidad.
Sin embargo, los especialistas remarcaron que se trata de una proyección y no de una alerta vigente. La evolución dependerá principalmente de las lluvias y de los aportes que reciba la cuenca durante los próximos días.

Cómo se encuentra el Paraná en Corrientes
Durante los últimos días de septiembre, el Paraná comenzó a mostrar un descenso en algunos puntos de Corrientes. En la capital provincial, el puerto registraba 4,27 metros, luego de alcanzar un máximo de 4,52 metros durante el 24 de septiembre.
El investigador del INTA Ditmar Kurtz explicó que los modelos hidrológicos anticipan un nuevo incremento del nivel del Paraná durante la primera quincena de octubre.
Según las proyecciones citadas en el informe, el río podría acercarse a los 6 metros en la ciudad de Corrientes. En Goya, en tanto, el escenario podría llevar al Paraná a aproximarse al nivel de alerta.
El nivel de alerta establecido para Goya es de 5,20 metros. Con el río en torno a los 4,20 metros al momento de la medición citada, todavía existe una diferencia considerable, por lo que la evolución dependerá de cómo avance la crecida durante las próximas semanas.

Las lluvias serán determinantes
La nueva proyección se conoce después de una importante crecida registrada durante septiembre, cuando el Paraná alcanzó algunos de sus niveles más elevados del año en distintos puntos de Corrientes. En la capital provincial, el río llegó a 4,52 metros el 24 de septiembre, mientras que en Itatí alcanzó los 5,19 metros un día antes.
En Goya, en cambio, la evolución fue diferente y el nivel continuó en ascenso. La diferencia entre el comportamiento de los distintos puertos responde al desplazamiento de los caudales a lo largo del río y a los aportes que recibe cada sector de la cuenca.
Por ahora, no hay una nueva alerta generalizada en Corrientes. El escenario previsto para mediados de octubre dependerá de las precipitaciones y de los caudales que lleguen desde aguas arriba, por lo que los valores proyectados todavía pueden modificarse.
De concretarse la nueva crecida, Goya sería uno de los puntos más sensibles, ya que el nivel del Paraná podría acercarse al umbral de alerta. En las próximas semanas, la evolución de las lluvias será clave para determinar si esa proyección finalmente se confirma.

